Exposición general de lo perfecto
¡Me inclino ante el Bendito, la esfera perfecta de la gran dicha!
La mente iluminada es bondadosa en todas partes. Puesto que no hay separación entre uno mismo y los demás, en la naturaleza intrínsecamente perfecta no existen los dharmas cambiantes y no hay nacimiento ni muerte. En virtud de su pureza, el gran néctar de la inmortalidad, que brilla inalterable como el oro, está enredado en la virtud y en las acciones perniciosas. Por eso, lo que está atado debe ser liberado.
Aunque la ignorancia correspondiente a esto sigue a palabras sin sentido, se perciben los aspectos de la dualidad entre lo virtuoso y lo pernicioso. Por eso hay que alejarse de esto [y permanecer] sin concentración.
Debido a la pureza, no hay sol puro. Debido a la oscuridad, no hay noche más oscura. En la gota-esencia, que resplandece de paz, tampoco existen las deidades elevadas. Puesto que permaneces en la inmensidad [del espacio] sin límites, se manifiesta la unidad en todo. En la esencia, que es como el espacio celestial, no hay ni iluminados ni seres vivos. No hay conocimiento-conciencia, no hay Iluminado, no hay disminución ni aumento.
Puesto que la gota-esencia de los tres tiempos es la dicha, no hay beneficio ni daño para nadie. En el corazón-esencia de la pureza perfecta, todo se realiza de forma espontánea e inmediata.
Puesto que trasciendes los métodos y la sabiduría en ausencia de manifestación y cambio, no hay ni camino ni iluminación. Así surge el corazón-esencia de la ausencia.
Incluso los pensamientos y las acciones que hablan de la esencia manifestada por los afortunados dan lugar a la flor de la práctica, que corresponde a todo en virtud de poseer un rostro acorde con la esencia. Incluso este texto fidedigno resuena en el ámbito de la propia conciencia-conocimiento. Al desear [alcanzarlo], no se debe difundir entre todos, teniendo presente el ámbito de la mente.
Así concluye la exposición general de lo perfecto.
Traducido por el lama Dondrub Dorje Tulku.
